15 49.0138 8.38624 1 0 4000 1 https://www.aave.com.ar 300 true

Bienestar Animal

Se Establecen Penas para las Personas que Maltraten o Hagan Víctimas de Actos de Crueldad a los Animales.

POR CUANTO:

El Senado y Cámara de Diputados de la Nación Argentina reunidos en Congreso, sancionan con fuerza de LEY:

 

Sancionada: Setiembre 27-1954

Promulgada: Octubre 27-1954

ARTICULO 1º – Será reprimido con prisión de quince días a un año, el que infligiere malos tratos o hiciere víctima de actos de crueldad a los animales.

ARTICULO 2º – Serán considerados actos de maltrato:

1° No alimentar en cantidad y calidad suficiente a los animales domésticos o cautivos.

2° Azuzarlos para el trabajo mediante instrumentos que, no siendo de simple estímulo, les provoquen innecesarios castigos o sensaciones dolorosas.

3° Hacerlos trabajar en jornadas excesivas sin proporcionarles descanso adecuado, según las estaciones climáticas.

4° Emplearlos en el trabajo cuando no se hallen en estado físico adecuado.

5° Estimularlos con drogas sin perseguir fines terapéuticos.

6° Emplear animales en el tiro de vehículos que excedan notoriamente sus fuerzas.

ARTICULO 3º – Serán considerados actos de crueldad:

1° Practicar la vivisección con fines que no sean científicamente demostrables y en lugares o por personas que no estén debidamente autorizados para ello.

2° Mutilar cualquier parte del cuerpo de un animal, salvo que el acto tenga fines de mejoramiento, marcación o higiene de la respectiva especie animal o se realice por motivos de piedad.

3° Intervenir quirúrgicamente animales sin anestesia y sin poseer el título de médico o veterinario, con fines que no sean terapéuticos o de perfeccionamiento técnico operatorio, salvo el caso de urgencia debidamente comprobada.

4° Experimentar con animales de grado superior en la escala zoológica al indispensable según la naturaleza de la experiencia.

5° Abandonar a sus propios medios a los animales utilizados en experimentaciones.

6° Causar la muerte de animales grávidos cuando tal estado es patente en el animal y salvo el caso de las industrias legalmente establecidas que se fundan sobre la explotación del nonato.

7° Lastimar y arrollar animales intencionalmente, causarles torturas o sufrimientos innecesarios o matarlos por sólo espíritu de perversidad.

8° Realizar actos públicos o privados de riñas de animales, corridas de toros, novilladas y parodias, en que se mate, hiera u hostilice a los animales.

ARTICULO 4º – Comuníquese al Poder Ejecutivo.

Dada en la Sala de Sesiones del Congreso Argentino, en Buenos Aires, a 27 de setiembre de 1954.

La problemática vinculada al maltrato animal y sus derechos

La problemática vinculada al maltrato animal, y el respeto y consideración que merecen adquiere un nuevo impulso en la concientización social. Desde el Colegio de Veterinarios vemos con agrado un renovado interés en el tema y bregamos por futuros debates amplios y despojados de presiones. 

Un número cada vez mayor de perros sueltos sin dueño, denuncias recurrentes en centros de zoonosis, movilizaciones y campañas en las redes sociales, son moneda corriente por estos días vinculados al maltrato de los animales. Analizar con serenidad y ecuanimidad la problemática, sin gritos ni presiones que pretendan traducirse en decisiones legislativas o ejecutivas efectivas, también es una necesidad y una sana forma de defender la convivencia democrática.

Ante la reciente sanción de una ley que prohíbe la realización y difusión de carreras de galgos en todo el territorio Nacional, desde el Colegio de Veterinarios proponemos una reflexión amplia y abarcativa de lo que consideramos una problemática social.

Este tema pone nuevamente sobre la mesa el debate no solo del maltrato, sino también el rol que cada actor cumple en la sociedad, y el aporte que realiza para el mejoramiento de la comunidad en la que se desarrolla. Los denominados proteccionistas, desde su buena voluntad e iniciativa, velan por el maltrato animal y su adopción; nosotros, como veterinarios aportamos los conocimientos técnicos y a partir de ellos propiciamos la “Tenencia Responsable”, “Bienestar Animal” Cuidamos la Salud Animal en resguardo de la Salud Publica y por supuesto no admitimos el maltrato Animal. El Estado, desde su rol, debe ejecutar políticas considerando todas las voces posibles. Solo así, cada uno desde su lugar, podremos avanzar hacia normativas aplicables, efectivas y que den respuesta a las problemáticas vigentes.

Aquellas leyes que desatiendan las costumbres y las buenas prácticas, y transiten por el camino de la prohibición en lugar de la regulación, solo promueven trasladar a la clandestinidad actividades, que entendemos están desreguladas y que seguirán existiendo en otros ámbitos.

El maltrato animal, debe ser condenado en todas sus formas, y como veterinarios sentimos un profundo compromiso con que así sea. También, creemos que, así como en el caso de las carreras de galgos, se desarrolló un intenso debate en la sociedad, hay muchos temas pendientes de resolución vinculados a la salud que deben tener el mismo tratamiento. Poner estos temas en consideración de la sociedad y consecuentemente de los legisladores en su rol de representantes, es una deuda pendiente.

Tener una mirada amplia, contemplativa de las distintas posturas y realidades, y dejar de lado las presiones que puedan existir de algunos sectores para ser escuchados como única voz autorizada, es una obligación que debemos exigir como ciudadanos a nuestros representantes. No se trata de quién alce la voz más fuerte o realice campañas efectistas apelando a la sensibilidad, donde encontraremos las respuestas adecuadas, sino en la mesura, el intercambio de ideas fundamentadas, los apoyos técnicos necesarios y el respeto por sobre todas las cosas.

No es aventurado pensar que, en el futuro, por ejemplo, una legislación similar a la sancionada podría ser propiciada desde el fervor de las entidades proteccionistas en torno a las carreras de caballos o torneos de polo y pato. Entonces, insistimos en llevar a cabo un análisis abarcativo de la problemática del maltrato, donde se incluyan no solo a los perros, sino también a las situaciones de dopaje, al uso de animales para tracción a sangre, y a los deportes en los que se utilice a animales, entre otros aspectos.

La necesidad de un debate está presente y la demanda social por respuestas que estén a la altura de las circunstancias también. Propiciemos, entonces, un debate serio, a conciencia y con proyección de futuro que permita definir pautas para una sociedad donde prime el sentido común.